El equilibrio entre la vida personal y el trabajo dejó de ser un tema de bienestar aspiracional para convertirse en un indicador de salud organizacional. Sin embargo, muchos equipos de Recursos Humanos todavía responden a señales de burnout con un simple «organízate mejor», ignorando que el problema raramente es individual: es sistémico.
En este episodio de HR en Voz Alta, Geraldine Bendezú, account manager en Mandü, conversó con Rayssa Chomba, gerente de gestión humana en Tasa y especialista en cultura organizacional, desarrollo de carrera y liderazgo estratégico. El punto de partida fue un caso real: una especialista en talento que trabaja en modalidad híbrida, tiene dos hijos pequeños y siente que la línea entre su vida personal y profesional ha desaparecido.
Lo que sigue es un resumen de los puntos más relevantes de esa conversación.
El bienestar no es un beneficio: es estrategia
Rayssa fue directa desde el inicio: tratar el bienestar como un beneficio opcional es un error de enfoque. Una persona que dedica energía constante a intentar equilibrar su vida personal y laboral no va a estar al 100% en el trabajo. Desde esa perspectiva, habilitar una cultura donde ambas dimensiones coexistan no es solo un acto de empatía, es una decisión de negocio.
Estudios de Gartner respaldan esta lectura: las organizaciones más competitivas de hoy son más empáticas, más flexibles y más centradas en las personas. El trabajo remoto, señaló Rayssa, no significa trabajar menos, sino trabajar mejor, con indicadores claros que reflejen resultados y no presencia.
Las señales del burnout llegan antes de que explote
Ausencias repetitivas, alejamiento del equipo, desconexión progresiva. Estas son señales silenciosas que aparecen antes del colapso, y la herramienta más poderosa para detectarlas no es ningún software: es la escucha activa. Una escucha que va más allá de los pendientes del trabajo y que reconoce que cada colaborador llega al trabajo con una carga personal propia.
Rayssa compartió una práctica concreta que aplica en su equipo: abrir cada reunión semanal con un checking personal. No «¿cómo van los pendientes?» sino «¿cómo entras esta semana tú, como persona?». Una pregunta pequeña con un impacto grande en la confianza y cohesión del equipo.
El liderazgo que modela la cultura
Uno de los ejes centrales de la conversación fue el rol del líder como modelo cultural. Si un líder le dice a su equipo «todos deben desconectarse al mediodía» pero tiene reuniones a esa hora, el mensaje real es el contrario. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es la base de cualquier cultura de equilibrio.
Rayssa también amplió la conversación más allá del liderazgo jerárquico: los líderes informales, aquellos que generan confianza orgánicamente dentro de los equipos, pueden ser aliados clave como champions de bienestar.
Flexibilidad con metas claras
El trabajo flexible no es ausencia de estructura. Para Rayssa, la clave está en combinar autonomía con expectativas claras: cada persona puede gestionar sus tiempos según su contexto, siempre que los resultados y los objetivos estén definidos. A eso se suma el reconocimiento, que no debe ser uniforme ni masivo por defecto, sino adaptado a lo que cada persona realmente valora. Hay quienes prefieren el reconocimiento público; otros prefieren algo más privado. La clave es conocer al equipo.
La culpa aparece cuando el sistema no valida el bienestar
El cierre del episodio tocó un punto que muchas personas en roles de alta performance reconocerán: la incomodidad de desconectarse cuando todo indica que «deberías estar disponible». Para Rayssa, esa culpa no es un problema individual. Aparece cuando la cultura organizacional no valida ni modela el bienestar. La solución, una vez más, pasa por los líderes: respetar horarios, tomar vacaciones ellos mismos, promover espacios de escucha más allá del trabajo.
Bienestar y desempeño no son conceptos que compiten entre sí. Cuando se gestionan bien, se potencian mutuamente. Esa fue la conclusión de Rayssa, y también la premisa desde la que Mandü piensa la gestión del talento.
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Leer transcripción
Transcripción del episodio:
Geraldine Bendezú: Holi, y bienvenidos a este nuevo episodio de HR en Voz Alta, un espacio diseñado especialmente para el corazón de las organizaciones, el área de recursos humanos. Yo soy Geraldine Bendezú, account manager en Mandü y hoy vamos a dar inicio a una conversación muy profunda y retadora. ¿Cómo lograr un equilibrio real entre tu vida personal, familiar y tu vida laboral? ¿Se puede?
Geraldine Bendezú: Hoy vamos a averiguarlo y para eso hemos invitado a la gran Rayssa Chomba. Rayssa es especialista en cultura organizacional, desarrollo de carrera y liderazgo estratégico. Hoy en día se desempeña como gerente de gestión humana en Tasa, con un mindset que aquí en Mandü también promovemos, que es poner a las personas y sus familias en el centro. Hola, Rayssa, ¿cómo estás? Bienvenida.
Rayssa Chomba: Gracias, Geraldine, qué linda presentación. Te agradezco muchísimo y agradezco a Mandü por la invitación de estar aquí en este episodio de HR en Voz Alta.
Geraldine Bendezú: No, gracias a ti, Rayssa. Cuéntanos un poquito más de ti para quienes no te conocen.
Rayssa Chomba: Bueno, como ya lo has comentado, soy gerente de recursos humanos de Tasa, pero también soy mamá. Soy mamá de Francesco, que tiene cinco años. Soy una apasionada por el desarrollo humano y también estoy convencida de que el trabajo tiene que ser un lugar en donde nos sume a la vida y no necesariamente nos reste.
Geraldine Bendezú: Igual, todos aquí pensamos igualito. Rayssa, vamos a iniciar entonces con el análisis de este caso.
Caso: Hola, soy especialista en gestión de talento en una empresa industrial. Desde hace dos años trabajo remoto tres días y presencial dos. A pesar de esta flexibilidad, me he sentido al borde del burnout. Mis líderes esperan respuestas inmediatas y reuniones fuera del horario regular. Paralelamente, tengo dos hijos pequeños que siempre me esperan en casa para compartir tiempo con ellos. Me gusta mi trabajo, pero siento que la línea entre mi vida personal y profesional se ha borrado. He pedido apoyo en recursos humanos, pero la respuesta siempre es “organízate mejor”. Me pregunto, ¿es realmente posible tener un equilibrio cuando la cultura organizacional no lo respalda?
Rayssa Chomba: Mira, qué gran pregunta y lamentablemente creo que hay más casos así, ¿no crees? Es muy común tener casos así y es bien difícil. Yo creo que es un desafío para la compañía y creo que recursos humanos tiene que empezar a ver el bienestar no como un beneficio, sino como parte de la estrategia.
Rayssa Chomba: Porque hoy en día, si vemos incluso estudios de Gartner, nos dicen que hoy tenemos organizaciones mucho más empáticas, mucho más flexibles y mucho más centradas en las personas. Entonces, si tenemos una persona que está pensando gran parte del tiempo en cómo balancear su vida, no la vamos a tener presente en el trabajo al 100%.
Rayssa Chomba: Entonces es parte de la responsabilidad de la compañía, de la cultura, habilitar espacios donde ambas cosas puedan ser posibles.
Geraldine Bendezú: Y justo hablando de esos indicadores, ¿cómo podemos prever eso? ¿Cómo te das cuenta antes de que llegue el burnout?
Rayssa Chomba: Yo creo que hay señales silenciosas. Por ejemplo, ausencias repetitivas, apartarse del equipo de trabajo, señales de desconexión. Pero creo que lo más importante es la escucha.
Rayssa Chomba: Poner a las personas en el centro significa escucharlas de manera íntegra, estar presente y entender que de pronto esa persona está preocupada por su hijo pequeño, por un adulto mayor o por alguna situación personal. Esa escucha activa es clave para identificar el burnout anticipadamente.
Rayssa Chomba: También es clave formar líderes que no solamente sepan escuchar, sino líderes empáticos, que fomenten seguridad psicológica entre sus equipos.
Geraldine Bendezú: Y justo hablando de liderazgo, Rayssa, ¿qué espacios tú recomiendas o de repente algo que ya realizas para generar esos espacios de escucha?
Rayssa Chomba: Mira, yo creo que la cercanía es súper importante. En Tasa nos dimos cuenta y reafirmamos que un líder cercano realmente es una palanca ganadora para la cultura organizacional. Finalmente, el líder es el que modela.
Rayssa Chomba: Yo tengo que ser coherente entre lo que digo y hago. Si le digo a mi equipo que todos salgan de vacaciones, pero yo no lo hago, no estoy cumpliendo con el ejemplo. Si digo que se desconecten a la hora de almuerzo y yo tengo reuniones de almuerzo, tampoco hay coherencia.
Rayssa Chomba: Lo segundo es tener reuniones informales con el equipo, pero también espacios estructurados que garanticen frecuencia y calidad. Espacios donde podamos escuchar qué perciben de la cultura, qué hacemos bien y qué debemos dejar de hacer.
Rayssa Chomba: Y algo pequeñito que me ha servido muchísimo: tengo espacios rutinarios con mi equipo semanalmente y siempre arrancamos con una ronda de checking. El checking no es sobre pendientes laborales, sino cómo entras hoy como persona. Eso nos ayuda muchísimo a contenernos como equipo.
Geraldine Bendezú: Claro, sí, el equipo se afianza, digamos, ¿no?
Rayssa Chomba: Así es.
Geraldine Bendezú: ¿Y cómo consideras que puede intervenir específicamente el área de recursos humanos en una compañía para justamente lograr ir por ese camino?
Rayssa Chomba: Yo creo que hace algunos años recursos humanos se está posicionando como un socio estratégico de la organización. Lo primero es generar sponsorship de los altos líderes, del C-Level. Si ellos no creen que esto es importante, será mucho más difícil hacerlo.
Rayssa Chomba: Lo segundo es diseñar estrategias anuales de cultura y liderazgo enfocadas en iniciativas que agreguen valor: programas de entrenamiento, rutinas, espacios de acercamiento. Pero eso hay que identificarlo desde la escucha, no desde el escritorio.
Rayssa Chomba: Y lo tercero es medir. Medimos desempeño, talento, potencial, que es importante, pero también deberíamos empezar a medir bienestar emocional y cómo están las familias.
Geraldine Bendezú: También la identificación de stakeholders, ¿no? Esa persona que sobresale o que influye internamente podría cumplir cierta función de líder junior. ¿No crees que eso también puede servir?
Rayssa Chomba: Totalmente, porque has dicho un punto súper importante. Cuando hablamos de liderazgo muchas veces pensamos solo en la jerarquía, en el jefe. Pero también existe liderazgo informal, que mueve muchísimo la aguja y a veces influencia más porque ha generado muchísima confianza. Entonces apoyarnos en líderes informales como champions de bienestar es súper importante.
Geraldine Bendezú: ¿Y qué hábitos pueden incorporarse en el día a día, no solo del líder, sino del equipo en general?
Rayssa Chomba: Primero, los líderes tenemos que modelar la cultura. Eso es lo principal. Luego, cada uno tiene que poner sus límites, porque todos tenemos contextos distintos.
Rayssa Chomba: Más que hablar de trabajo híbrido o presencial, hablamos de trabajo flexible, con metas claras, resultados claros y expectativas claras.
Rayssa Chomba: Y algo muy importante es el reconocimiento. Favorece el sentido de pertenencia y el desarrollo personal. Los líderes tenemos que reconocer con oportunidad, frecuencia y calidad.
Rayssa Chomba: Pero ojo, no todos valoran el reconocimiento público. Algunos prefieren otro tipo de reconocimiento. La magia del liderazgo está en entender qué mueve a cada persona.
Geraldine Bendezú: Y Rayssa, ya para finalizar, ¿cómo crees que se puede construir una cultura donde no exista esta culpa de desconectarse?
Rayssa Chomba: Yo creo que la culpa aparece cuando el sistema no valida el bienestar. Cuando la cultura no lo valida, aparece la culpa de sentir que todos están haciendo algo y tú no.
Rayssa Chomba: Entonces volvemos al modelamiento. Necesitamos líderes conscientes del impacto que tienen, que respeten horarios, salgan de vacaciones, promuevan reconocimiento, integración y espacios donde conectemos no solo con lo laboral, sino también con lo personal.
Geraldine Bendezú: Bueno, eso entonces sería en resumen: un líder presente, un líder que escucha.
Rayssa Chomba: Yo creo que es un líder presente, un líder que escucha y un líder que reconoce.
Geraldine Bendezú: Perfecto. Rayssa, mil gracias por habernos acompañado hoy. Todo lo que nos has dicho es súper importante para que repensemos cómo venimos trabajando y cómo venimos haciendo las cosas.
Rayssa Chomba: A ti, Geraldine. Gracias a Mandü por la invitación. He disfrutado muchísimo esta conversa porque no solamente estamos hablando de trabajo, sino estamos hablando de personas, que creo que es súper importante.
Rayssa Chomba: Muchas veces se pone bienestar versus competitividad o bienestar versus desempeño, y creo que son dos conceptos que no deben competir entre sí, sino potenciarse. Muchas gracias por la invitación, ha sido un placer estar con ustedes hoy día.
Geraldine Bendezú: Gracias a ti y gracias a ustedes también por acompañarnos en este episodio. Esperen más contenido como este y no se olviden de seguirnos como Mandü. Estamos en nuestras redes sociales: Instagram, LinkedIn y YouTube.